20.1.08

THE GARCHIKON EXPERIENCE
(Para los quelonios que se hayan quedado con ganas de saber de quiénes carajo estábamos hablando, La Corneta Multimedia Group les acerca uno de los videos más afamados de este exitosísimo grupo, para disfrutar en familia o con amigos.. Para ver, hagan cliqui... Sí, cliqui... Con el maus...cliqui...)

19.1.08

Los Garchikón, la nueva esperanza de la música

También conocidos como los Davey Brothers, los hermanos Davey aceptaron una charla con nuestro diario para hablarnos de su primera placa (llamada Tobul Boy), de sus proyectos y de sus expectativas. Una visión única sobre la realidad musical de hoy en día.


Una puerta de madera, forrada con fórmica del mismo color constituye la mágica y enigmática entrada a un mundo fantástico en donde las partículas de aire están compuestas por pentagramas, las palabras se transforman en música y los sentimientos devienen inevitablemente en melodías.
Recostado en un antiguo sillón gastado que luce su tapizado setentista, se encuentra Luis, "Lucho", para los amigos. Apaga cansinamente su cigarrillo en un cenicero del que desborda su gris contenido, y advierte con la mirada la presencia de un extraño que ha irrumpido en su sacro templo musical.
Saludo, tratando de disimular mi estupor. Genios musicales como éste no se ven todos los días... Me siento tentado a arrodillarme ante él y ofrecerle mis reverencias, pero él rápidamente me hace entrar en confianza: "Hola, ¿qué acelga? ¿todo viento?". Apenas puedo recomponerme por su humilde demostración de sencillez, cuando el semidios del sonido me invita a sentarme en un sillón similar al de él. Acepto, encantado. Me presento entre tartamudeos provocados por los nervios que me produce saber que la distancia que nos separa es un escaso metro y medio.

Observo tímidamente la gomaespuma que se desborda en una punta del sillón, como para mentalizar mi mente mental en otra cosa, y no abrumarme. Me dispongo a apoyar mi gastado portafolio en el piso, cuando a mis espaldas oigo el suave chirriar de una puerta que una vez abierta deja al descubierto la forma etérea del que ahora me presentan como Rodolfo, "decime Fito, como Plancton jeje" me dice; me incorporo atentamente y estrecho su bendita mano. De la habitación que él acaba de desocupar, comienza a emanar una serie de efluvios que mi cerebro primitivo identifica inmediatamente como "olor a mierda", aunque sólo las mentes superiores comprenden que sucesos como ése son inherentes al proceso compositivo.

Se sienta a un costado del sillón que estaba habitando su congénere, y me advierte, cariñosamente, "ehhh, sacá la valijita de ahí que hace un rato gomitó el bobi". A duras penas puedo salir de mi éxtasis, pero obedezco sus mandatos.

Con un leve cabeceo, Lucho me comunica que ya están prestos a compartir su sabiduría…

P: Davey Brothers… ¿Cómo surgió el nombre?
Fito: Yo a mi hermano lo conozco desde que nací. Compartimos el mismo uteró (uteró es útero en francés).
Lucho: Aparte, vistes como dicen, que los hermanos sean unidos, pero no tanto porque se convierten en siameses.
Fito: Ugh! Qué asco!

P: ¿Cómo transcurrió su infancia?
Lucho: Yo erutaba en la mesa. Siempre, bah, casi siempre. Y Fito comía salchichas crudas. Es todo lo que me acuerdo.
Fito: Bah, pasa que este ya se está poniendo viejo, no se acuerda de nada… ¿Qué te puedo contar? (mira hacia abajo, y revuelve en los recovecos de su existencia; luego de un breve silencio, se sonríe y relata) Nuestra casa de la infancia estaba en Almirante Cactus, un pueblo de la localidad de Nenuco, bien alejado de la ciudad. Vivíamos con mi mamá, el abuelo y una tía Silvia que nadie conocía, pero vivía ahí igual. Era un lindo terrenito… Lucho y yo dormíamos en la habitación de atrás; ya de adolescentes, la transformamos en estudio. Mi mamá tenía un lindo cuarto, muy grande, y con vista al frente. La tía Silvia trabajaba de mañana. A la tarde, cuando llegaba, enterraba la cabeza en el hormiguero y ahí se quedaba hasta pasadas las 9. El abuelo dormía en un sillón, nunca se levantaba. Estaba ahí, nomás, no miraba tele ni nada, no decía nada, no opinaba, no pestañaba. Un buen día desapareció sin dejar rastro, pero eso pasó muchos años después.

P: Se puede decir que fue una niñez apacible…
Fito: Se pueden decir muchas cosas. Lucho, por ejemplo, puede decir “calefón” al revés, pero no lo hace siempre porque se le acalambra la lengua.

P: ¿En qué momento se despertó su vocación musical?
Lucho: A eso de las 8 menos cuarto… Decía que era madrugadora, pero siempre se quedaba dando un par de vueltas en la cama.
Fito: Nuestra adolescencia fue un momento muy duro para nosotros. Mateyko estaba pasando por una conjuntivitis terrible con el planeta Corky, y eso trajo secuelas muy graves para todos los habitantes, incluyendo a Michael Jackson. La psicocorchosis estaba en su auge, y todos andábamos experimentando con cosas raras.

P: Por ejemplo…

Lucho: Por ejemplo, desayunábamos con vodka y lavandina.
Fito: Sí, o Poett on the Rocks

P: ¿Probaron alguna sustancia prohibida alguna vez?
Fito: Bueno, una vez nos hicimos un té de chespirito.
Lucho: Cierto, ahí compuse mi primer tema. Le puse “Uaaaaa loco que flaaaaash” A partir de ahí, nos aferramos a la música con todas nuestras fuerzas.
Fito: Cierto. En un momento tuvimos que amordazarla, y atarla a una silla. Después se fue acostumbrando la pobre.

P: ¿Quién fue su principal influencia musical en esa época?
Lucho: Xuxa.
Fito: En mi caso, Torment---(interrumpe la entrevista un pedazo de mampostería que cae estrepitosamente al suelo. Fito no se da por aludido y continúa) Juan Ramó--- (de repente, una lechuza irrumpe en el recinto haciendo trizas el vidrio de la ventana, atrapa con sus zarpas al bobi, y huye tan intempestuosa como llegó. Nos quedamos todos en silencio. Nadie atina a decir una palabra. Los miro a los dos, mudo, con los ojos desmesuradamente abiertos y la boca fruncida por el miedo. Fito arriesga, finalmente…) y… por supuesto… José…
Lucho: ¡NO, FITO, NO LO DIGAS!
P: ¡¡POR FAVOR!! ¡¡TENGO DOS PEQUEÑOS AXOLOTES QUE ME ESPERAN EN CASA!!
Fito: Joséeee….
Lucho: NOOOOOOOOO
Fito: Joséeee… Vvvv…
P: ¡¡PIEDAAAAD!!
Fito: José Larralde

P: Fiuuuu….
Fito: ¡JOSÉ VELEZ!
(Hay momentos en que parece que toda tu vida se desplegara delante de tus ojos, como una película, por cierto, muy mala y de bajo presupuesto. En el segundo que atisbé hacia fuera, y oí aquel feroz rugido, creí desfallecer)
Lucho: ¡Fito! ¡Mirá lo que hiciste! ¡Es Mariamartaserrazilla!

Desde afuera se escuchaba claramente el terrible cántico gutural que manaba desde lo profundo de su cavidad bucal: ¡¡QUE ES LO QUE TIENE EL QUE NO ME MIRA NI ME TOCA COMO AMMMMTES!!

Me asomé aterrorizado a la ventana para presenciar el horrendo espectáculo. Mientras la ciudad de La Garaba se retorcía en estertores y gritos de horror y fulop, nosotros no pudimos hacer otra cosa que cagarlo bien a trompadas a Fito.
Quiero dejar bien claro que esta nota hubiera terminado fatídicamente de no estar unos pisos más arriba el humorista Jorge Corona, que al grito de “¡PUGLIESE PUGLIESE PUGLIESE! ¡BEETLEJUICE BEETLEJUICE BEETLEJUICE!” se arrojó al vacío seguido de un clown vestido con lencería de encaje, a modo de sacrificio que milagrosamente aplacó la indómita furia de Serrazilla. GRACIAS JORGE! TE LLEVAMOS EN LO MAS PROFUNDO DE NUESTRO BULBO RAQUÍDEO!
CORNEGRILLA
(cliquie la imagen para ampliar o imprimirla... sí, cliqui, cliqui, así... con el maus)

12.1.08


CURIOSQUEROSIDADES

(coleccionables)


En el planeta República de Pumpernic, hablar del clima en los ascensores está considerado un delito federal, castigado con 20 horas seguidas de clericó.
DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO ILUSTRADO LA CORNETA
(3ra entrega)


ABRACIJARSE. v. r. Abrazarse.
ABRACIJO. m. fam. Abrazo.
ABRAHONAR. v. tr. Abrazar o ceñir los brahones o parte superior del brazo.
ABRÁQUEO, A. f. Med. Dícese del feto que nace sin brazos.
ABRAQUIOCEFALIA. f. Falta congénita de la cabeza y los brazos.
ABROARSE. v. r. Meterse, empeñarse en una broa.
ABCESO. m. Med. Acumulación de pus en los tejidos orgánicos.
ABORUJAR. v. tr. Hacer que una cosa forme borujos.
ABSTERGER. v. tr. Med. Purificar, limpiar de materias viscosas o pútridas las superficies orgánicas.
ABSURDO, DA. adj. Opuesto a la razón. // m. Disparate, inoportunidad. // Dicho o hecho repugnante a la razón.
ABUBO. m. prov. Ar. Fruto del cerbeño. // fig. Hombre tonto.
ABUÑOLAR. v. tr. Dar forma de buñuelo o muñuelo.
ACABTAR. v. tr. Lograr, conseguir, obtener.
ACACHORRAR. v. tr. Acogotar, derribar o vencer a una persona sujetándola por el cogote.
ACALOÑAR. v. tr. Caloñar
ACALUGAR. v. tr. prov. Gal. y Sal. Sosegar, aliviar, acariciar.
ACAMASTRONARSE. v. r. Amér. En el Perú, hacerse camastrón.
ACANELONAR. v. tr. Azotar con disciplina de canelones.
ACANGA. m. Zool. Nombre vulgar de la gallina de Guinea.
ACANTALEAR. v. impers. Caer granizo grueso. // Arg. Caer teresos de punta.
ACANTOCÉFALO. adj. Dícese de todo animal que tiene la cabeza cubierta de aguijones. (foto) // m. pl. Zool. Orden de gusanos nematelmintos, redondos, de trompa contráctil, provistos de ganchos con los que se fijan a los tejidos de los seres sobre los cuales viven, y sin boca ni canal digestivo, alimentándose a través de su piel.
ACANTOMÉTRIDOS. m. pl. Zool. Grupo de radiolarios caracterizados por tener un esqueleto de acantina.
ACAPARRARSE. (de a y caparra) v. r. Ajustarse o convenirse con alguno
ACAPIZARSE. v. rec. fam. prov. Ar. Agarrarse uno a otro riñendo y dándose cabezadas; cogerse a brazo partido.

11.1.08


La Columna de los Recuerdos
por abuelito Dimetú


Dicen que todo tiempo pasado fue mejor, y yo miro mi Harley Davidson con mi muñeca réplica de Pamela Anderson y digo… pucha que vale la pena estar vivo…Cuando yo era pequeño, no había ni pastillas de inodoro, ni liquid paper, ni papel tissue mentolado, ni ninguna de esas cosas que hoy fascinan a los chicos. Nuestra familia era muy pobre y humilde, y nosotros nos entreteníamos con cualquier cosa. Con mi primo Serafín jugábamos carreras de alacranes, y usábamos al cobayo de mi hermana Lulú como carnada, porque sino, no corrían.


Mamá nos retaba y nos corría a rebencazos. Es que mamá era así, muy telúrica. Pero después un día descubrió que con las carreras de alacranes le limpiábamos todo el jardín de bichos, y nos alentaba diciendo: “vayan, chicos, que los chistes de este bicho ya me tienen patilluda”.


Y era así, a mamá le habían empezado a crecer patillas. En la escuela me cargaban y me decían: “Ahí va el hijo de Cornelio Saavedra”. Fue un bochorno. En los actos a los que asistían los padres, mi maestra no sabía a quién dirigirse, si a papá, o a mamá con sus patillas. De todas maneras, la conversación de mi maestra la Iné siempre terminaban en una exhortación para que paguemos la cooperadora, y en el mangueo encubierto de un cigarrillo para irse a fumar al patio.


Mis padres hicieron lo imposible para darme una educación privada. Privada de diversión, privada de sentido, privada de organización… En fin, era lo que había. En el barrio todos los muchachos íbamos al San Pulpo. Entrábamos a las 7.22 de la mañana y teníamos que ir de punta en fucsia, porque así era nuestro uniforme. A nosotros nos parecía muy normal, ya que desde que se había fundado el colegio, el uniforme reglamentario había sido siempre igual. Hasta que por un accidente con un radiador descubrimos que el padre Zuncho, el director del colegio, no era nada más ni nada menos que Esther Williams disfrazada. Fue un escándalo que se comentó por mucho tiempo en el barrio. Y nos fue cayendo la ficha de a poco. Ahí entendimos por qué no formábamos fila al entrar, sino figuras móviles como estrellas, rombos, hexadecaedros…


Inmediatamente, cambiaron al director, y pusieron a otro, un gordo pelado que le faltaba una mano, y tenía estrabismo. Pero los profesores siguieron siendo los mismos. Marisa, la de botánica, que disfrutaba plantando alumnos de cabeza en la huerta del colegio; o Pitito, el de álgebra, que se sulfuraba cuando alguien decía “Rapiflé”. Era algo que no toleraba. Le agarraba como un ataque, y empezaba a sesear. Lo íbamos tentando, empezábamos con “Remís”, “Combi”, y algún valiente, por lo general el flaco Malvavisco, saltaba con la palabra maestra. En esos trances perdimos a más de un compañero, era que Pitito no respondía de sí mismo cuando le agarraban esos ataques. Cuando egresamos, me enteré que ese mismo verano lo internaron en el Hospital Psiquiátrico Catupecumachu de Loma Rota. La última clase que dio, la dio desde el techo. Entró al aula caminando cabeza abajo, gritó “Aceite Marolio, mmmm que olio”, la cara se le transformó en la de Ruckauf, y empezó a pisar pollitos, mucho antes que ese pintado que sale en la tele.


Y hablando de tele, en nuestros tiempos eso ni se conocía. Ya éramos grandecitos cuando llegó al barrio el Cinematógrafo del Dr. Frescubo, y fue todo un evento...

6.1.08

SAVE THE WAILERS!

5.1.08

COOLTURA
Hoy: Grandes Puetas que escriben en otros idiomas


Le désepoir est assis sur le banc
La desaparición de Asís sobre un banco


Dans un square sur un banc
Bailando sobre un banco


Il y a un homme qui vous appelle quand on passe
El hombre compra paella cuando pasa


Il a des binocles un vieux costume gris
Anda en bicicleta y vienen sus costumbres grises


Il fume un petit ninas il est assis
Se fuma una pequeña niña y está como Asís


Et il vous appelle quand on passe
Vos sos paella cuando pasa


Ou simplement il vous fait signe
O simplemente un buffet singing


Il ne fait pas le regarder
Él se pasa la regadera


Il ne faut pas l’ecouter
Él se pasa el cutter


Il faut passer
Él se pasa el Fausto


Faire comme si on ne le voyait pas
Fer, comé, sino te hago ver Voyager


Comme si on ne l’entendait pas
Comé, sino no nos vamos a entender


Il faut passer presser le pas
Él se pasa el Fausto para presionar la paz


Si vous le regardez
Si vos se lo regás


Si vous l’ecouter
Si vos lo cortás


Il vous fait signe et rien personne
El buffet sigue tirando personas al río


Ne peut vous empêcher d’aller vous asseoir pres de lui
Ayer Luis se empachó en el ascensor


Alors il vout regarde et sourit
Alonso, vos regáte el sorete


Et vous souffrez atrocement
Vos sos soufflé y te trozás la mente


Et vous souriez de même sourire
El surubí de Mimí es un surubí


Exactement
Saltamontes


Plus vous souriez plus vous souffrez
Ves canal Plus y sos sufragista


Atrocement
Trozándote la mente


Plus vous souffriez plus vous souriez
Ves canales sufragistas y sos Plus



Jacques Prévert (Paroles)
Jacques Prevención (Paparulos)